//Electrodomésticos Smart Consum, eficiencia energética en el hogar

El pasado día 5 de marzo se conmemoraba el día Mundial de la Eficiencia Energética. Lograr dicha eficiencia constituye un reto que, desde hace años, va calando, cada vez más, en la ciudadanía y que implica un uso más responsable de las energías con objeto de hacerlas perdurables en el tiempo y a su vez de evitar dañar al planeta con el abuso en su utilización.

Según datos publicados recientemente por el portal Diarioinformación: “el consumo de energía previsto para 2030 supera en un 30% al del año 2010. La necesidad de alcanzar un nivel de seguridad energética que permita garantizar un suministro para todos y la creciente preocupación por el cambio climático nos obligan a encaminarnos hacia un nuevo modelo energético. La eficiencia energética constituye una valiosa herramienta para abordar estos retos, dado que la energía más limpia es aquella que no se consume”.

Llegados a este punto, cabe preguntarse qué podemos hacer en nuestro día a día para ser eficientes, energéticamente hablando, o más bien, como podemos convertir nuestros hogares en espacios eficientes. Pues bien, la respuesta es más fácil de lo podemos creer. A menudo esta eficiencia supone la combinación de varias opciones que podremos desarrollar en la medida de nuestras posibilidades.

Por ejemplo la apuesta por las renovables mediante la colocación de placas solares, estufas de biomasa, o sistemas de refrigeración y calor aerotérmico, son algunas de las opciones que nos permitirán hacer de nuestra casa un lugar eficiente.

Pero aún logrando esto, tendremos que seguir cocinando, lavando y demás tareas domésticas para las que son necesarios los electrodomésticos, que consumen energía eléctrica, agua, etc…. Y es aquí donde tenemos que hablar del término que da nombre a este artículo: electrodomésticos smartconsum. o “electrodomésticos de bajo consumo”.

¿Cómo reconocer los electrodomésticos de bajo consumo? La etiqueta energética

¿Qué es la etiqueta energética? Se trata de una etiqueta que deben incluir todos los electrodomésticos en la que se especifica la cantidad de energía y recursos que dicho aparato necesita para funcionar o consume al realizar su servicio. Esta etiqueta energética nos permite conocer cuánto gastan y saber así si son de bajo consumo o no. Actualmente es fácil localizar este tipo de etiquetas en los principales electrodomésticos tales como:

  • Frigorífico y congeladores
  • Lavadoras
  • Secadoras
  • Lavavajillas
  • Lámparas
  • Horno
  • Aire acondicionado

En ellas se indica la categoría de eficiencia del producto mediante una escala de letras y colores:

Los electrodomésticos más recomendados, es decir, aquellos que podemos llamar de bajo consumo, son los que tienen la identificación de color verde, correspondiente a la clasificación A+++, A++ o A+.

Después estarían aquellos electrodomésticos que no tienen un consumo muy alto, pero tampoco pueden ser considerados de bajo consumo. Suelen ser electrodomésticos con bastante tiempo o de fabricantes menos conocidos. Se catalogan con las letras A y B y oscilan entre el amarillo y el naranja.

Por último, se pueden citar aquellos electrodomésticos que tienen un alto consumo. En este caso se catalogan con las letras C y D y se corresponden con el color rojo en la etiqueta energética.

Ventajas de los electrodomésticos eficientes

Por ello aunque a la hora de adquirir un nuevo electrodoméstico barajemos múltiples factores como son el estilo, la marca y el precio, no debemos obviar la eficiencia energética del mismo. Este será, probablemente, el factor más importante a tener en cuenta y estas las razones:

– Ahorro: consumen menos agua y energía lo que repercute en las facturas.

– Mayor ciclo de vida: al consumir menos recursos y ser más eficientes el ciclo de vida de estos electrodomésticos es mayor.

– Mismo resultado: estos electrodomésticos, pueden lavar, secar, congelar… con unos resultados incluso superiores a los de los electrodomésticos normales.

– Ecológico: el impacto ambiental es menor.

 

¿Son caros los electrodomésticos eficientes?

La única desventaja de estos electrodomésticos es que su precio es superior al de los normales. No obstante, esta inversión inicial se puede amortizar a lo largo de la vida útil del aparato gracias a su menor consumo de agua y energía. Como regla general, la diferencia de precio entre un electrodoméstico de la clase A y otro de la clase C se amortiza en 5 años en las facturas de agua y luz.

Y por supuesto no debemos olvidar que estaremos realizando un uso eficiente y responsable de la energía que repercute en el respeto al medio ambiente.

 

Fuentes:

erenovable.com

viviendasaludable.es

 

2017-11-10T09:17:47+00:00 7 marzo, 2017|