//Ibesol «renueva sus energías» durante la celebración de una Jornada navideña

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El pasado 17 de diciembre, el equipo humano que forma Ibesol Energía se daba cita en Bailén para compartir una jornada llena de actividades que sirvieron para celebrar juntos estas fechas navideñas y despedir un año que ha supuesto un récord de ventas  para la firma.

 

Durante el acto, se presentó el nuevo organigrama de la empresa. Por el escenario, preparado para la ocasión, comenzaron a desfilar montadores, técnicos, asesores, comerciales, personal del SAT y de stands,  tele operadoras, ingenieros, y personal administrativo de las distintas delegaciones de la firma. También, como no, representantes de los principales departamentos, como Recursos Humanos, Financiera, Contabilidad, Calidad o Marketing y Comunicación, entre otros. A continuación por turnos fueron tomando la palabra los directores de los departamentos Financiero, Comercial, Ventas y Calidad que expusieron a los presentes las novedades para 2017. El evento contó con una intervención muy especial, Carlos Rosser, asesor externo de la empresa, quiso dedicar unas emotivas palabras para el equipo de personas que forman Ibesol y, como no, para su director, de quien alabó no sólo su capacidad empresarial, sino también y por encima de todo su calidad humana.

Para cerrar la parte más corporativa de la jornada, tomó la palabra Francisco Javier Gil, Director de Ibesol, quien agradeció las palabras dedicadas a lo largo de las distintas intervenciones así como la implicación de todos y cada uno de los allí presentes. “Ibesol somos todos, por eso es fundamental que juntos persigamos el mismo objetivo, para seguir creciendo como hasta ahora”.

 

A continuación llegó el momento de la comida y más tarde tocó disfrutar de la música. Pero las sorpresas no habían hecho más que empezar. Se sortearon jamones, se repartieron premios, en tono de humor, entre los trabajadores, que provocaron las risas de los presentes. Y cuando parecía que nada podía mejorar el acto, se realizó una petición de mano improvisada, que la afortunada no pudo rechazar, ante los aplausos y gritos de sus compañeros.

 

Un fin de fiesta insuperable para despedir un año de duro trabajo que acaba. Y, a su vez,  una recarga de energía para afrontar un 2017 con ilusión y grandes expectativas, para todos los allí presentes.

2017-10-11T11:27:22+00:00 30 diciembre, 2016|