//Ósmosis inversa, 100% agua

La ósmosis inversa es un sistema para eliminar del agua las sustancias nocivas que son potencialmente peligrosas para nuestro organismo, que son las causantes del exceso de sales, del mal sabor, color y olor.

Mediante la presión ejercida por la red, el agua pasa a través de una membrana consiguiendo obtener una parte de agua purificada, y otra parte de agua cargada de sales y sustancias nocivas, que solemos descartar, y que se va directamente al desagüe. Con las sales se van también los virus, las bacterias, los plaguicidas, el cloro, los nitratos, los pesticidas, etc. Este sistema no necesita de productos químicos ya que funciona con una serie de filtros y membranas que hacen innecesario el uso de sustancias extrañas y potencialmente peligrosas para nuestra salud.

El sistema de ósmosis inversa se desarrolló en los laboratorios, y la industria fue la primera en adaptarlo aplicándolo a sectores como el químico, el farmacéutico, el alimentario, etc. Pero  su aplicación no sólo se reduce a este tipo de áreas, también se ha extendido su uso en el ámbito doméstico.

Las empresas dedicadas a la gestión del agua han visto un gran potencial de crecimiento y de innovación en su uso en domicilios, especialmente en aquellas zonas del planeta que se caracterizan por tener un agua con un alto contenido en sales disueltas.

Funcionamiento

El filtro por ósmosis inversa consta de varias etapas de filtrado. La primera etapa es un filtro de turbiedad (sedimentos) de 5 micras (14 veces menos el diámetro de un cabello) que es capaz de eliminar cualquier elemento en suspensión en el agua como arena, óxido y cualquier tipo de materia orgánica. La segunda etapa es un filtro de carbón GAC capaz de eliminar cualquier elemento que tenga sabor y olor del agua, como el cloro. La tercera etapa es un filtro combinado de carbón extrusionado y malla filtrante para eliminar cualquier elemento final antes de la membrana. Antes de la membrana, el equipo puede incluir una bomba booster que garantiza una alta presión de agua para la mejor producción de la membrana, con ella conseguimos más cantidad y calidad de agua producida. Esta bomba es recomendable en aquellos casos en los que tengamos poca presión de agua. La cuarta etapa es el corazón del sistema, la membrana de ósmosis donde se elimina el 97% de todos los elementos disueltos en el agua, obteniendo un agua de altísima calidad y baja mineralización. En esta etapa se rechaza el agua necesaria para eliminar dichos elementos disueltos de manera que no obturen la membrana. De aquí se acumula en el depósito de agua poco a poco para que siempre tenga a su disposición 4 litros de agua pura y cristalina. La última etapa es el post-filtro de carbón de coco que es el encargado de equilibrar el ph del agua y eliminar cualquier posible sabor antes del consumo. Tras esta última etapa iría directamente al grifo dispensador.

Equipo con o sin bomba

A la hora de comprar un equipo de ósmosis inversa doméstica, veremos que hay modelos de aparatos que contienen una bomba de presión, y otros que no la llevan. Debemos incluir la bomba en el caso de que el cliente viva en un edificio con una presión de agua bastante baja, de menos de 2,5 bares. Esta presión es insuficiente para asegurar una buena circulación del agua y un buen rendimiento del equipo. Por lo tanto, los equipos con bomba ayudan al buen funcionamiento del equipo en situaciones en las que el cliente tenga una presión baja con la contrapartida del consumo de la bomba que no es importante.

Ventajas

En comparación con los procesos de intercambio iónico, la ósmosis inversa tiene la ventaja de no requerir la etapa de regeneración así como el consumo asociado de productos químicos.

La membrana del equipo es capaz de fabricar 110 litros por día, más que suficiente para el consumo de usted y su familia.

Cuando el depósito está lleno, la producción del agua se detiene automáticamente y se vuelve a reanudar cuando se consume agua y es necesario reponerlo.

Tiene un práctico depósito de agua pura de 8 litros (4 litros útiles). Perfecto para cocinar, hervir, o hacer cubitos de hielo, entre otras. Así como para mantener acuarios, rellenar planchas de vapor, regar plantas delicadas, o dar agua a sus animales de compañía. En definitiva mediante el simple gesto de abrir el grifo podrá disponer, en su hogar, de agua de alta calidad para cualquier necesidad que surja.  

 

Fuente:

Departamento I+D+i Ibesol Energía SL

2017-11-22T17:05:24+00:00 15 febrero, 2017|